El proceso
La práctica del artista explora la relación entre zonas resueltas y pinceladas abiertas: qué mostrar y qué dejar al ojo de quien observa.
Vila-real
La luz define la apariencia de los objetos. Sobre una superficie curva, sus variaciones revelan el volumen; en el cristal, los reflejos interrumpen la transparencia; sobre un paño, las sombras describen sus pliegues. Un mismo objeto cambia con la dirección de la luz, con su intensidad y con los colores que recibe de su entorno.
Pintar la luz exige observar esas relaciones. Una zona clara se percibe de manera distinta junto a una sombra, y una sombra también contiene color. En el lienzo, la luz se construye con pigmentos: con diferencias de tono, bordes y pinceladas. El cuadro reúne esas decisiones y conserva una forma de mirar un instante.
Explorar las obras
La práctica del artista explora la relación entre zonas resueltas y pinceladas abiertas: qué mostrar y qué dejar al ojo de quien observa.
Las consultas sobre obras se gestionan directamente con el artista.
Contactar por email o InstagramEn el estudio, el artista dispone los objetos, prepara las mezclas de color y trabaja sobre el lienzo. Estas fotografías documentan los caballetes, las paletas y distintas fases de los bodegones.




Valencia
Fuera del estudio, el artista observa la luz natural sobre la vegetación y el terreno. El lienzo y el caballete se sitúan frente al motivo para estudiar las relaciones de color directamente en el lugar.

Vila-real
El artista estudia las relaciones de color del puente de la ermita de Vila-real frente al motivo. El proceso contrapone los tonos de la piedra, la vegetación y el cielo mediante manchas de color sobre el lienzo.
